No le digas eso a Mamá.

Blog de Maternidad y Crianza. Estefanía Martín.

Cuando te conviertes en madre además de encontrarte con un bebé y mil dudas , te encuentras con que muchas otras mamás se fijan con lupa en cómo lo haces.

Da igual de donde seas, cómo seas, tu nivel cultural, tu profesión, tu edad o tu condición, los dardos vuelan indistintamente.La envidia es un sentimiento de tristeza y enfado que experimenta la persona que no tiene o desafía tener para sí algo que la otra posee. Y a veces viene camuflada en miradas,comentarios e indicaciones de otras mamás que hacen mucho daño.

Yo tuve a mi hijo con 27 años y a mi hija con 29; y he tenido que aguantar muchos “¿¿tienes dos?? ¡Con lo joven que eres!”. Y también he oído comentarios hacia otras mamás “jóvenes” que me han molestado muchísimo, casi siempre de labios de mamás que han tenido que postergar mucho su maternidad.

Igualmente he sentido que muchas otras daban rienda suelta a ese horrible sentimiento con madres más mayores. Y he escuchado comentarios y las he visto dando explicaciones innecesarias a otras mamás como : “si, es que se me estaba pasando el arroz por estar más centrada en mi trabajo”….

Pero bueno.. ¿porqué dar explicaciones de algo tan personal? ¿Hay algún libro universal que muestre los patrones de la madre perfecta?

Pues no, no tenemos necesidad de dar explicaciones ni tampoco nada ni nadie es perfecto: la mamá mayor quisiera ser un poco más joven y tener más ganas y energía ,la más joven a veces le gustaría tener la experiencia, la calma y la estabilidad de una persona más madura.

La mamá que saca ganas y tiempo para ponerse guapa siente como otras mamás que no lo hacen la miran de arriba abajo pensando con una sonrisa maliciosa: “ anda la suerte que tiene está que le da tiempo de maquillarse”. La mamá preocupada por su imagen a veces envidia no poder ir como quiere, no tener esa facilidad para olvidar a los que la rodean.La mamá entradita en carnes envidia a la delgada, y lo que no sabe que a la delgada le gustaría tener un par de kilitos más en su cuerpo, y que muchos critican su delgadez causada por el estrés y el ajetreo de la crianza. La gordita tiene que estar dando explicaciones de que aún no perdió el peso que cogió en el embarazo y siente como todo ha cambiado dentro de ella y como otras no paran de recordárselo.

La que trabaja fuera de casa envidia a la que puede permitirse quedarse con sus hijos y la que se queda en casa a veces le gustaría vestir elegante, hablar con adultos y cambiar su rutina.

Todo esta envidia es cultural, la adquirimos desde bien pequeñas, desde que nos enseñan que tenemos que estar  y ser perfectas. A los niños no se le exige en la misma medida y por tanto los papás se fijan y critican/ envidian menos al de al lado.

El problema es que a las mujeres se nos mira con lupa y somos más sensibles a los comentarios negativos.

Pero todo esto puede cambiar, con el RESPETO Y LA EMPATÍA, aceptando como somos y dejando el mundo correr: si miramos menos a los demás y más a nosotras mismas, si decidimos llevar una maternidad libre y dejar que las demás lo hagan también, esa envidia, ese feo sentimiento se evaporará.

COMPARTE este Post y luchemos entre todas para ser más piña! No necesitamos competir a ver quién es la mejor mamá, la más guapa, la más guay, tenemos que ser más inteligente que todo eso!

#noledigasesoamama

4 COMMENTS

  1. Hola Estefania. Sigo y concuerdo con todos tus posts, pero con este no estoy nada de acuerdo. Creo que siempre tendemos a pensar mal de los comentarios que nos hacen otras mamás cuando no suele ser asi. Decirle a una mami que ha tenido los hijos muy joven no sé porque ha de significar envidia: lo más probable es que sea sorpresa o incluso admiración. Te puedo asegurar que la única envidia que me genera otra mamá es si duerme de seguido y jamás haria un comebtario ofensivo de ello. Me preocupa que siempre juzguemos las palabras de otras mujeres desde una optica negativa, de alguna manera también es una mnifestacion machista. Creo que no sólo es importante apoyarnos, sino también no tener ideas precincebidas entre nosotras.

  2. Pues si M. Ángeles. Es cierto que no todas las mamás piensan ni sienten igual , y por supuesto que no todo lo que hacemos y decimos es con mala intención pero muchas mamás se suman en una situación de agotamiento, estrés, baja autoestima y confunde muchos sentimientos, entre ellos la admiración y la envidia! Creo que es un sentimiento a veces natural, por desear lo que no se tiene. Si no descansas por la noche, es normal que envidies a la mamá que su hijo duerme del tiron, incluso llegamos a hacer comentarios que y deseamos su situación. Por desgracia la envidia existe en el mundo, y la competición entre un tipo y otro de madre también! Te agradezco tu comentario y tu puntualizacion! Un beso

  3. Tienes razón a veces nosotras hacemos comentarios dañinos, sin darnos cuenta que estamos lastimando a otras madres. Soy madre soltera y tengo una hija siempre escucho los comentarios dañinos hacia mí, pero salgo adelante por mi hija. Saludos, fascinada con tu post.

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